ENTRE LA ESPADA Y LA PARED En mi niñez, mis amados compañeros de primaria me bautizaron con el sobrenombre de huesitos por mi delgadez, yo sentía mucha vergüenza, quería ser más gorda. Recuerdo que tenía 8 años, como explicar a mis compañeros que en mi familia teníamos lo mínimo para alimentarnos en muchas ocasiones cenamos arroz con leche y mi mama estaba todo el día trabajando, tratando de conseguir con mucho esfuerzo el dinero para mantenernos. Mi mamá costurera, un oficio negrero, trabajaba en casa para cuidarnos. Yo la veia todo el día en su máquina de coser. Los empleadores que tuvo ninguno registro la relación de trabajo durante mi niñez, y mi pobre madre ignoraba que podía reclamar sus derechos . Ella trabajaba a veces de sol a sol para entregar su trabajo y cobrar, porque sin esa plata no comíamos. Es increíble como un apodo te marca en la vida, en mi caso omití al espejo. Para mí la delgadez se convirtió sinónimo de pobreza. ...
Ver el mundo sin perjuicios, ver el mundo sin opinar del otro, pero intervenir en la lucha de los derechos e injusticias, tener libertad implicar tener un salario digno, tener libertad implica tener las necesidades basicas satisfechas, tener libertad implica no exponer los cuerpos, tener libertad implica el fin de las desigualdades.